La carne de pollo generadora de proteínas y vitaminas

La carne de pollo es considerada un componente básico en la dieta balanceada de toda persona y al contener 32 % de proteína y 3.5 % de grasa permite que dicha proporción se convierta en preferida por las personas que cuidan su peso.

 

La carne de pollo es una de las más recomendadas para incorporar proteínas y nutrientes con un bajo contenido de grasa (si se consume sin piel) e ideal para preparar comidas bien completas para toda la familia. Además es el platillo principal de esta temporada navideña.

Es considerada un componente básico en la dieta balanceada de toda persona y al contener 32 % de proteína y 3.5 % de grasa permite que dicha proporción se convierta en preferida por las personas que cuidan su peso y aquellos que deben restringir su consumo en grasa.

Asimismo, al encontrarse en el tercer nivel de la pirámide, este grupo de alimentos nos suministra proteínas, las cuales son básicas para tener un cuerpo sano y fuerte, manteniendo a nuestros músculos y piel bien construidos. La carne de pollo destaca entre la de res y cerdo por su alto contenido en vitamina B3 y ácido fólico y posee mayores cantidades de hierro y zinc.

Según la nutricionista, Mónica Mourra, la carne de pollo es de fácil digestión y es bien tolerado por quienes sufren trastornos digestivos ya que su tejido conectivo es más fácil de desintegrar y digerir que la carne vacuna.

Al elegir un pollo, es necesario comprobar que la piel sea lisa y tersa, que no esté pegajosa y que no presente manchas. Los reflejos verdosos o violetas, o el extremo de las alas oscurecidas son señales de que el pollo no es fresco.

Además hay que tener en cuenta que el pollo sin eviscerar (con vísceras) solo se mantiene 24 horas en el refrigerador, los eviscerados (sin vísceras) 2 días, el pollo cocido 3 o 4 días y en el congelador de 6 a 8 meses. Una vez eviscerado y antes de cocinarlo, lavarlo bien por dentro y fuera, destacó la especialista.

Sus usos

Del pollo se consumen diferentes partes de su anatomía, las alas (uno de los platos más conocidos son los buffalo wings estadounidenses), las piernas (muslos de pollo), la pechuga y las menudencias (hígado, corazón, molleja y buche). Las partes de las vísceras suelen generalmente ser descartadas y no se incluyen en la alimentación humana, aunque en la cocina Japonesa se emplea a veces.

Los huesos son aprovechados por regla general (en lo que se denomina carcasa) para la elaboración, junto con diversas verduras de lo que se denomina caldo de pollo. Se suele preparar al calor, la carne no se ingiere cruda ya que posee salmonella.

La carne de pollo es muy fácil de preparar y se le pueden dar muchos aromas diferentes, dependiendo de cómo rellenemos su interior: uvas, ciruelas, frutos secos, limón, manzana, especias, muy propio esta temporada.

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